El porqué de que una tarta artesana cuesta más y otras consideraciones

 

Ayer leí un artículo (antiguo) que me hizo pensar. Ya sé que nos pasa a todos, pero no me hizo pensar solamente en lo que contaba el propio artículo sino también en todo lo demás relacionado con el negocio que hemos montado, nuestra maravillosa pastelería Nuts&Delights.

El artículo cuenta que la tinta comestible es el liquido más caro del mundo. Pensaréis que no tiene que ver con nosotros, pero sí, porque usamos tinta comestible para personalizar tartas a un precio razonable, con papel de azúcar y la imagen elegida por el cliente.

Siempre lo que pasa a nuestro alrededor o lo que nos pasa nos hace reflexionar, verdad?

En los tres meses que llevamos de actividad, hemos tenido ya varias solicitudes de productos personalizados no se han materializado finalmente y también muchas otras que sí. Ayer, por ejemplo, llamó alguien para encargar una tarta de fondant para el domingo. Dijimos que, aunque era poco tiempo, lo podíamos hacer, pero al decirle el precio (60 eur más 25 por una figurita en 3D), no vino a confirmar el encargo. Le ofrecimos la variante más económica, personalizar con papel de azúcar, pero nos dijo que esta opción no le gustaba nada. Y aquí viene mi reflexión. Nosotr@s somos una pastelería artesana, donde elaboramos todo con el máximo cuidado por el producto y los ingredientes que usamos, donde adaptamos el producto a las necesidades de l@s clientes. No vendemos harina, azúcar y huevos… transformar materias primas de primera calidad en productos adaptados al gusto y necesidades de cada un@, y hacerlo de manera legal, supone un valor añadido y conlleva gastos de negocio que el público desconoce no por ignorancia sino, asumo, porque nos hemos instalado en la cultura de lo barato. De la abundancia barata, que es peor aún. No importa la calidad con tal de tener de todo, en todo momento, en grandes cantidades y por el precio justito, que no justo.

Nuestros productos no son solo ingredientes. Desarrollar una actividad productiva de manera legal conlleva muchos más gastos de los imaginables: alquiler, luz, agua, seguros, materia prima, suministros de todo tipo, instrumentos y utensilios de trabajo, costosos herramientas y equipamientos, licencias, tasas, impuestos, registros sanitarios, desinsectaciones, una gran inversión en adaptar las instalaciones para nuestra actividad, mermas de productos, gastos de personal, etc . Nosotr@s no hacemos tartas en nuestra casa (competencia MUY desleal de la que hablaremos en algún otro post), sino en unos obradores reglamentados y ofrecemos a l@s clientes todas las garantías de calidad de nuestros productos. Ahora bien, parecen los clientes dispuestos a pagar por ello? Parece que a veces no lo están. Sabemos que hay gente que hace tartas de fondant en su casa y cobra 20-30 eur, apenas cubriendo los gastos de material que tiene, pero no es lo que vale. Si montas un negocio no puedes trabajar por debajo de costes ni tampoco justito por encima. Hay que multiplicar por lo menos por 3 o por 4 el coste del material para obtener un precio de producto cuya venta te cubra los gastos de producción de ese mismo producto. Eso no significa que la diferencia sea todo ganancias sino que, precisamente, nuestros productos no son solamente harina, huevos, azúcar. Tampoco podemos competir con los dulces industriales y eso podría ser objeto de otro extenso post.

Quiero adelantar que tengo en mente hacer unas cuantas entradas en este blog sobre como montamos el negocio y todo el proceso de puesta en marcha, con la esperanza de que a alguien le sirva de ayuda, ya que nosotr@s no dispusimos de ella en su momento.

¡Gracias por seguirnos!